El precio de XLM en reales con la hora de la cotización, un conversor en ambos sentidos y una respuesta franca sobre usar Stellar para mandar dinero a casa.
Stellar (XLM): R$ 0,996905, +5,32%.
Stellar lo construyó en 2014 Jed McCaleb, que había cofundado Ripple, y lo dirige una fundación sin ánimo de lucro en lugar de una empresa. Se diseñó para una sola tarea: mover dinero entre monedas rápido y por casi nada. Una transacción cuesta la centésima parte de un centavo y se liquida en unos cinco segundos, y el libro contable lleva un mercado incorporado, con pagos por ruta que encadenan automáticamente los activos que hagan falta para ir de una moneda a otra. Lo que lo hace funcionar son los anchors: instituciones con licencia en cada país que guardan los reales o los dólares de verdad y emiten tokens contra ellos. No hay minería ni staking, que es también la razón de que XLM no pague ningún rendimiento.
La historia de la emisión es poco corriente. En noviembre de 2019 la fundación destruyó más de la mitad de todo lo que existía, quemando 55.000 millones de lumens y bajando el techo de 105.000 millones a 50.000 millones; sigue teniendo una parte grande del resto. Por lo demás, el gráfico se mueve por acuerdos de distribución y no por tráfico de la red: Circle emite USDC de forma nativa aquí, MoneyGram montó un servicio para convertir dólares digitales en efectivo en un mostrador, Franklin Templeton opera sobre ella un fondo monetario tokenizado, el banco central de Ucrania pilotó una hryvnia digital. Los contratos inteligentes no llegaron hasta 2024. La salvedad: lo que viaja por Stellar son sobre todo tokens en dólares, y el papel de XLM es pagar una comisión insignificante y cubrir un saldo mínimo pequeño.
Brasil recibe miles de millones de dólares al año en remesas, y un corredor barato es un problema real que merece resolverse, y por eso la gente acaba aquí. La respuesta honesta es que la ruta que un brasileño usa de verdad es una stablecoin en dólares comprada y vendida en una exchange, o una app construida sobre alguno de estos raíles; XLM es la vía de debajo, no lo que llevas encima. Comprar la moneda es una apuesta por su adopción, una decisión distinta de mandar dinero barato. El valor de arriba es una referencia de CoinGecko promediada entre exchanges, guardada cada media hora.
De CoinGecko, que promedia el precio entre muchas exchanges, guardado aquí por una tarea que se ejecuta cada 30 minutos; la fecha y la hora de esa cotización están impresas debajo del valor. Pulsa «Actualizar cotización» para obtener la actual. XLM se negocia todos los días, fines de semana incluidos.
Porque esto es una referencia media y una exchange es una tienda, con sus propios precios de compra y de venta, un spread entre ambos, una comisión por operar y normalmente una comisión de retiro. Un par de puntos porcentuales de diferencia respecto a la referencia es lo habitual.
En principio sí, y la comisión de red es de verdad insignificante. En la práctica el coste está en los extremos: alguien convierte el dinero en un token donde empieza y de vuelta en reales donde aterriza, y esas dos conversiones más el tipo de cambio aplicado son donde vive el cargo real. La mayoría envía una stablecoin en dólares en lugar de XLM, y conviene comparar antes el importe que llega con el de una transferencia bancaria o una app de remesas.
No. Stellar no usa ni minería ni staking, así que no hay ninguna recompensa del protocolo que cobrar. Cualquier cosa que anuncie un retorno sobre lumens los está prestando o metiendo en un pool: una decisión de crédito con una contraparte, no una característica de la red.
Comparten origen —uno de los fundadores de Stellar cofundó Ripple— y resuelven un problema parecido a una velocidad y un coste parecidos. La diferencia está en quién los dirige y para quién. Stellar lo gobierna una entidad sin ánimo de lucro y apunta a anchors, pagos minoristas y tokens de monedas locales; Ripple es una empresa que vende a bancos. Aun así, los dos precios tienden a moverse juntos, sobre todo por costumbre.
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